Pila de bdellium indio orgánico o resina de Guggul (Commiphora wightii) en fondo negro. Se utiliza en ayurveda.

El síndrome del intestino irritable es una anomalía funcional del colon y, en cierta medida, del resto del tubo digestivo, pero sin síntomas de anatomía anormal, infección o inflamación que puedan explicar fácilmente los síntomas. No obstante, el síndrome puede provocar tales modificaciones de forma secundaria. Suele iniciarse entre los 20 y los 30 años de edad y sobrevive, pero la víctima puede tener intervalos buenos o malos.

Síntomas

Los indicadores son de muchos tipos, y pueden darse síntomas muy opuestos en distintos momentos. Algunas veces se tiene una función intestinal perezosa, estreñimiento y acumulación de heces. A veces puedes tener diarrea y evacuaciones regulares. Otros síntomas comunes son la hinchazón, los calambres y el dolor de estómago, la congestión estomacal, el horario irregular de las deposiciones, la consistencia irregular de las heces y la fatiga general.

Las causas del SII no se conocen bien. Los componentes del estilo de vida pueden provocarlo o agravarlo, pero las variables específicas del estilo de vida que lo causan difieren de una persona a otra. Una mala alimentación general o la falta de ejercicio pueden provocar el síndrome o agravarlo. En algunas personas, el síndrome del intestino irritable parece deberse a la intolerancia a ciertos elementos de la alimentación o se agrava tras consumir determinados tipos de alimentos.

Factor de ansiedad

La ansiedad psicológica o social es un elemento causal para algunos, una enfermedad puede indicar el comienzo para otros. Algunos pacientes con SII parecen tener una flora intestinal anormal o una enfermedad oculta. Una alteración del control nervioso u hormonal de la función intestinal parece ser una parte importante del mecanismo de la enfermedad.

El SII se diagnostica cuando el patrón particular de síntomas se produce durante un tiempo prolongado sin que existan anomalías anatómicas, infecciones, inflamaciones o procesos malignos que puedan explicar los síntomas, y sin que exista enfermedad celíaca, intolerancia a la lactosa u otra reacción de intolerancia famosa. Una parte importante del análisis consiste en excluir otras causas de estos síntomas.

Tenga en cuenta

Es difícil curar totalmente el síndrome del intestino irritable, pero hay muchas medidas que pueden ayudar a disminuir los síntomas:

  • Una dieta generalmente saludable con algo de fibra, suficiente líquido y una cantidad moderada de grasa. Sin embargo, una dieta con mucha fibra no siempre es beneficiosa.
  • Se puede intentar eliminar tipos de alimentos de la dieta en unas semanas para descubrir si algún alimento concreto agrava los síntomas.
  • Hay que hacer ejercicio regularmente y con frecuencia. El entrenamiento de la condición y todo tipo de instrucción que hace que el área del estómago se mueva es mejor para estimular una función intestinal saludable.
  • Uno debe preocuparse por el suministro de un fantástico hábito de sueño y por la fijación de una situación social estresante. Uno también puede preocuparse con la meditación.
  • Los ejercicios de yoga pueden disminuir los síntomas, ya que permiten presionar hacia abajo y estimular los órganos del intestino.

Tratamientos

Algunos remedios pueden ayudar a combatir ciertas dolencias o a estimular los órganos del estómago para que funcionen mejor:

  • Un suplemento de cáscara de psyllium (Plantago ovata) o de fibras extraídas de esta cáscara, puede aliviar los síntomas que son funcionales, pero las fibras insolubles del salvado no suelen ayudar. La cáscara debe tomarse junto con suficiente agua. De lo contrario, puede producirse una obstrucción intestinal. Algunas personas también responden a la cáscara con síntomas alérgicos o asmáticos.
  • Los medicamentos que contienen semillas de gérmenes buenos, los llamados probióticos, parecen ayudar a muchas víctimas del SII.
  • Una cantidad moderada de café o té todos los días suele estimular una fantástica función intestinal y ayudar al síndrome.
  • Algunos productos a base de hierbas pueden ayudar a muchas víctimas de la enfermedad, como el aceite de menta, el kiwi y la resina de Commiphora mukul (gugul).
  • En el mercado se ven tratamientos compuestos con extractos de las hierbas que son eficaces, fibras y probióticos, y puede valer la pena probarlos.
  • Algunas personas se benefician de un régimen de limpieza de colon seguido de tratamientos para proporcionar una flora intestinal superior y para excitar la función decente del colon. Los paquetes para tales regímenes también se pueden encontrar en el mercado.