Un frasco de aceite esencial con palitos de canela verdadera y polvo

Cassia (Cinnomomum cassia) pertenece a la familia del laurel (Lauraceae). El mundo antiguo no sólo la utilizaba como ingrediente del aceite sagrado de la unción que se le dio a Moisés, sino que también consideraba tanto a la casia como a la canela como "aceites de la alegría" y "aceites del placer", ya que ambos tienen efectos que elevan el estado de ánimo. La fragancia de la casia es más dulce y agradable que la de la canela, que será más áspera. El aceite procede ahora de China. El árbol de la casia es un árbol esbelto de hoja perenne con hojas coriáceas y pequeñas flores blancas. Por lo general, el árbol se corta para que crezca como arbusto y así aumentar la producción de aceite, que se obtiene por destilación al vapor.

Uso moderno

El uso moderno considera que la cassia tiene propiedades antibacterianas, antivirales y antifúngicas, además de ser un fortalecedor del sistema inmunitario. (No es de extrañar que el mundo antiguo pudiera protegerse de las plagas: disponían de fuertes especias y aceites. Como especia, se utiliza mucho en Oriente. Los usos medicinales son principalmente para las dolencias digestivas, como los gases, los cólicos, las náuseas y la diarrea, además del resfriado común, el reumatismo y los trastornos renales y reproductivos. En la medicina china se utiliza especialmente para los trastornos vasculares.

Datos de seguridad

Como la casia es venenosa para la piel, no se utilizará con frecuencia en trabajos de curación. Se puede mezclar con incienso, mirra o áloe/madera de sándalo y diluirla en un aceite portador para hacer un aceite sagrado para la unción. La casia también puede difundirse o utilizarse como incienso.

Causa irritación si se aplica a la piel sin diluir con un aceite portador, ya que tiene un alto contenido de aldehídos.