Retrato de mujer embarazada madura en casa mirando por la ventana durante la maternidad. Mujer embarazada pensativa de pie cerca de la ventana y pensando en la futura familia. Señora sonriente en gestación acariciando su barriga con mirada pensativa.

Si te encuentras entre las numerosas mamás embarazadas que miran a la taza del váter cada mañana o durante el día en busca de otro vómito, no te alarmes, es totalmente normal y debería cesar cuando llegues al segundo trimestre. Las náuseas pueden aparecer al principio de las dos primeras semanas de embarazo y, en la mayoría de las mujeres, los síntomas desaparecen a las 14 semanas de gestación. Sin embargo, hay una pequeña proporción de mujeres embarazadas que siguen teniendo náuseas hasta el parto. Prueba estas 8 maneras de reducir el dolor.

Conozca sus desencadenantes

Sin duda, ayuda saber qué alimentos u olores le harán salir corriendo al baño o le harán sentir náuseas. Para algunos, los olores fuertes pueden provocar náuseas o vómitos, así que intenta evitar las zonas en las que abundan esos olores. Ciertos alimentos también pueden provocar náuseas, así que si te ayuda, tener a alguien que te prepare comidas sencillas puede ser la solución.

Aprende a confiar en tu intuición

En la mayoría de los casos, si sólo la noción de un alimento u olor específico le produce náuseas, aléjese de él. Escucha lo que te dice tu cuerpo. Si algo salado o dulce te atrae una vez que tienes náuseas, lo más probable es que mantengan tus náuseas a raya. Aunque entonces no sea la opción más saludable, puede ser lo mejor para pasar el día o incluso los próximos días.

Evitar tomar comidas pesadas

Come poco y con más frecuencia, aproximadamente cada dos o tres horas aunque no tengas hambre. Coma despacio y mastique la comida completamente. Otra cosa que puedes probar es el jengibre. Jengibre El té o las pastillas de jengibre deberían disminuir las náuseas. Cocina tus comidas con jengibre siempre que sea posible. Lleva en el bolso o en el trabajo algún tentempié, como galletas, para tener siempre algo que picar en caso de que te sientas mareado.

Manténgase hidratado

Abastécete de botellas o zumos de agua y llévalos siempre contigo, ya que las futuras mamás necesitan 10 vasos de líquido al día. Prueba a beber infusiones o algo ácido como limonada o ginger ale. Bebe a sorbos en lugar de a tragos. La deshidratación, que puede ser mortal, es la mayor amenaza de las náuseas matutinas. Las mujeres con náuseas matutinas graves suelen ser hospitalizadas para ser rehidratadas por vía intravenosa.

Merienda antes del desayuno y de la hora de acostarse

Empezar el día con un bocado puede ser el truco para mantener a raya las náuseas matutinas. Guarda alimentos como galletas saladas junto a tu cama para tener algo que picar si te despiertas con náuseas. Por la noche, debes comer un tentempié como cereales, pan, galletas secas o yogur antes de acostarte. Evita despertarte con la barriga vacía.

Pruebe tratamientos alternativos

Se ha demostrado que la acupuntura ayuda a aliviar las náuseas y los vómitos de las mamás embarazadas. Pero antes de visitar a un acupunturista, hay numerosos puntos de acupresión que pueden ayudar a aliviar las náuseas y, como uno de esos puntos se encuentra en el interior de la muñeca, el uso de una pulsera contra el mareo puede funcionar.

Prueba la reflexología

Como es probable que no os cause ningún daño ni a ti ni al feto, puede valer la pena probarlo. Y si no lo hace, al menos estarás más relajada después del masaje. La reflexología no sólo puede servir para aliviar los ataques de náuseas y vómitos, sino que también puede ayudar con otras molestias del embarazo, como el estreñimiento.

Siéntese y medite

Siéntate en una silla cómoda con los pies en el suelo y las manos apoyadas ligeramente en los muslos. Tiene que sentirse animado y tranquilo. Baja los párpados y empieza a respirar lenta y suavemente, inspirando por la nariz y expirando por la boca ligeramente abierta. Deja que la respiración te calme y te refresque. Concéntrate sólo en la respiración y deja que las ideas vayan y vengan. Siéntate así durante diez o quince minutos cada día.