Extracto de raíz de ginseng y hojas de ginkgo biloba

El ginkgo se ha utilizado durante siglos en la medicina china para curar muchas dolencias, pero últimamente los estudios han demostrado que es prometedor en el tratamiento de la demencia y la enfermedad de Alzheimer.

Extractos de hojas de Ginkgo

Esta hierba, que a veces se denomina árbol del cabello de doncella, albaricoque plateado japonés o simplemente ginkgo, es uno de los árboles más antiguos de la Tierra. Se dice que lleva creciendo en la tierra más de 150 millones de años. Los extractos de hojas de ginkgo se pueden ver hoy en día en forma de comprimidos o cápsulas de té, pero en la medicina tradicional china se utilizaban a menudo productos.

Tradicionalmente, el Ginkgo se ha utilizado para tratar afecciones como el tinnitus, la bronquitis, el asma y la fatiga, pero hoy en día se está utilizando para tratar la demencia, la esclerosis múltiple y la disfunción sexual, así como el tinnitus y otros muchos problemas de salud.

En los últimos tiempos se han realizado más de 300 estudios sobre el ginkgo y hay pruebas de que ayuda a muchos problemas de salud y, en particular, a los relacionados con el cerebro. Esto se debe a que el ginkgo aumenta el flujo sanguíneo al cerebro y tiene efectos positivos sobre todo en el cerebelo. Se dice que mejora la memoria y puede ayudar a contrarrestar la fatiga mental y la falta de energía que damos por sentadas como signos de envejecimiento.

Debido a sus beneficios de aumento de la circulación, el ginkgo también se utiliza para aliviar la ansiedad y la tensión. También es un potente antioxidante y puede ayudar a evitar que el colesterol se convierta en placa, que a su vez puede adherirse a las paredes de las arterias constriñendo la circulación sanguínea. Esta hierba también se ha utilizado para tratar las hemorroides, las varices y el síndrome de Raynaud, y puede ralentizar el deterioro de la retina, ya que aumenta el flujo sanguíneo a la misma. Además de tratar la enfermedad de Alzheimer y los ancianos también se muestra prometedor en el tratamiento de la pérdida de audición y puede mejorar la circulación de los pies y las manos. Además, se está estudiando como posible tratamiento para prevenir la expulsión de trasplantes, el asma y el síndrome de shock tóxico.