Hoja de alfalfa seca cortada sobre fondo negro.

Alfalfa El té proviene de las hojas empapadas de la planta de alfalfa. Es conocida desde hace siglos como hierba medicinal. La alfalfa es una planta perenne con flores que tiene una larga lista de aplicaciones curativas y dietéticas. Perteneciente a la familia de los guisantes Fabaceae, la alfalfa se ha utilizado como hierba medicinal durante más de 1.500 años.

Comer alfalfa

Mucha gente piensa que comer alfalfa contribuye en gran medida a una dieta. ¿Y por qué no? Además de la hierba de trigo y las algas, se cree que la alfalfa tiene el mejor contenido de nutrientes entre las llamadas "hierbas verdes". Los nutrientes de la infusión de alfalfa incluyen vitaminas, fibra, minerales y proteínas. Se cree que posee todas las enzimas digestivas esenciales.

Los brotes de alfalfa se consumen generalmente como miembros de sándwiches y ensaladas. Además, se consumen como verdura independiente y como parte de muchos platos salados.

Los ávidos consumidores de alfalfa afirman que la primera experiencia culinaria con esta hierba no suele ser agradable, ya que puede provocar una sensación de ardor en la punta de la lengua. Pero se apresuran a añadir que se trata de un sabor adquirido y que, en breve, el consumidor empezará a apreciarlo.

Hojas de alfalfa deshidratadas

También se comercializa como suplemento dietético en diversas formas, como píldoras, polvos y té. Para obtener los nutrientes de la infusión de alfalfa, se debe poner un puñado de hojas secas en una taza de agua recién hervida y dejarla reposar entre 5 y 7 minutos.

Curiosamente, la alfalfa se cultiva ampliamente en todo el mundo como forraje para el ganado. Su uso principal es como pienso para vacas de alta producción por su alto contenido en proteínas y su fibra altamente digerible. Además, se utiliza para alimentar al ganado vacuno, los caballos, las ovejas y las cabras.

Los árabes fueron los primeros en alimentar a sus caballos con alfalfa, ya que pensaban que la planta los hacía rápidos y poderosos. La alfalfa se cosecha desde hace más de un millón de años, pero también puede utilizarse como hierba medicinal. Lo más habitual es cosecharla como heno. Los árabes fueron los primeros en localizar la alfalfa y la denominaron "el padre de todos los alimentos". Ya descubrieron que las hojas de la planta de la alfalfa están llenas de minerales y nutrientes. La ciencia moderna ha demostrado que tiene un alto contenido en potasio, magnesio, calcio, zinc y caroteno, además de vitaminas A, C y K.

Por su parte, los chinos llevan utilizando la alfalfa para aliviar la retención de líquidos y la hinchazón desde el siglo VI. Los profesionales de la medicina tradicional china utilizaban el té de alfalfa elaborado con hojas jóvenes para tratar los trastornos relacionados con el tracto gastrointestinal y los riñones.

Asimismo, los practicantes de la medicina ayurvédica utilizaban el té de alfalfa de las hojas para tratar la mala digestión. Asimismo, hacían una cataplasma refrescante con las semillas de los tallos. Por el momento, también se pensaba que la alfalfa era beneficiosa para las personas que sufrían artritis y retención de líquidos.

Nutrientes

Mientras tanto, las investigaciones realizadas en la era moderna han demostrado que los nutrientes del té de alfalfa podrían ser responsables de muchas propiedades medicinales. Por ejemplo, se cree que ayuda a reducir los niveles de colesterol malo y azúcar en sangre. Recientemente se ha descubierto que ciertos agentes de elementos químicos de la planta tienen una propensión a adherirse al colesterol que impide que se quede en el flujo sanguíneo y se pegue en el intestino. Estos representantes también pueden tener una acción relacionada con la reducción de los niveles de glucosa.

El té de alfalfa también ha demostrado que puede ser un excelente diurético y laxante. Además, parece que funciona bien en el tratamiento de las infecciones del tracto urinario, además de los trastornos y desórdenes que afectan al riñón, la vejiga y la próstata.

El té de alfalfa también puede ser útil para reducir la fiebre. Su rico contenido en clorofila podría ayudar a purificar la sangre. Además, parece tener valiosas propiedades para tratar el malestar estomacal, estimular el apetito y evitar que los depósitos de calcio obstruyan el revestimiento de las arterias. Además, contiene flúor natural que puede ayudar a prevenir las caries.

Aunque muchos efectos positivos podrían derivarse de los nutrientes que se encuentran en el té de alfalfa, se ha informado de que una pequeña fracción de individuos desarrolló síntomas similares a los del lupus tras consumir la planta. También se cree que las enfermedades autoinmunes se activan al consumir grandes cantidades de alfalfa. Estos fenómenos parecen explicarse por el hecho de que el aminoácido L-canavanina está presente en los brotes y semillas de esta planta. Eso es lo que se cree que ha causado esta respuesta. Sin embargo, no está presente en las hojas de la planta de la que procede el té. Por lo tanto, las autoridades alimentarias y farmacéuticas han anunciado que las hojas de alfalfa son "posiblemente seguras" para muchos adultos, pero a las semillas de alfalfa se les concede una evaluación de "probablemente inseguras" si se utilizan a largo plazo.

También se han encontrado fitoestrógenos en la alfalfa, por lo que las chicas con dolencias relacionadas con las hormonas podrían evitar el uso del té y la hierba. También se aconseja a las mujeres embarazadas y en período de lactancia que eviten su uso, ya que aún no se han realizado hallazgos más concluyentes sobre la seguridad.

Conclusión

No obstante, los hallazgos generales muestran beneficios abrumadoramente positivos para quienes toman la hierba y el té de alfalfa. Es bastante interesante observar que la ciencia moderna ha conseguido demostrar eficazmente los beneficios curativos de la hierba verde conocidos desde los primeros tiempos. Esto parece sugerir que el uso de remedios naturales como el té de alfalfa probablemente seguirá creciendo, ya que el entusiasmo de la gente por estos métodos no es probable que disminuya con el tiempo.