Una joven y atractiva mujer con vestido rojo de pie en el borde de la roca

La mayoría de los artículos sobre el éxito tratan sobre cómo elaborar un plan, el valor del compromiso o la toma de decisiones. Literalmente, decenas de miles de artículos, libros, clases, seminarios, retiros, por mencionar sólo algunos, han escogido el éxito pieza por pieza. El éxito ha sido examinado y estudiado durante muchos años con casi los mismos resultados. El estudio en el aula no hace a un individuo exitoso. Puede ser un contribuyente pero no un resultado.

El éxito es una mentalidad

El éxito es una mentalidad. Lo que constituye el éxito para una persona puede no serlo para otra. El éxito también abarca amplios espectros que rodean a las sociedades, además de los acontecimientos mundiales. Así que el éxito no es simplemente una experiencia individual, es una emoción de la persona y un resultado mecánico exactamente al mismo tiempo.

Para muchos, el éxito es una fuerza motriz que les impulsa hacia la satisfacción o la conclusión. No puede haber satisfacción sin conclusión porque el resultado deseado es la gratificación.

La satisfacción es una respuesta interna

En su mayor parte, la satisfacción es una reacción interna. Permite saber cuándo se acepta una actividad. El éxito es la aprobación de una actividad completada. Esto quiere decir que el éxito no puede ser posible sin algún tipo de acción. Si la actividad es la fuerza del éxito, el estímulo es su combustible. El estímulo se produce a partir de la pasión o el deseo, que surge del miedo, el amor, la exigencia o el ansia. Todos estos son factores que dan cabida al éxito.

Siete leyes más que impulsan el éxito

El derecho de la negociación - Acuerdo

En algunos casos, la negociación es vital para conseguir el éxito. Cuando se trabaja con una persona que tiene poder, es posible que haya que negociar para conseguir una posición. Un buen negociador puede iniciar los términos, regatear el acuerdo y satisfacerlo. El requisito de ser un gran negociador es crucial en su búsqueda del éxito.

La ley de la obediencia - La fidelidad

La falta de obediencia es el asesino número uno del éxito. Cuando alguien no puede ser fiel a su garantía, el resultado final es el fracaso. La obediencia es ser fiel a la causa. Cuando se hace una declaración, la obediencia la lleva a cabo.

La ley de la percepción - La realización

Sin percepción no hay absolutamente ninguna realización. La percepción es tu comprensión o visión de una cuenta específica. Tu percepción de esta meta buscada dibuja una imagen de deseo para esto. Si lo percibes como indeseable, no hay absolutamente ningún razonamiento para adquirirlo Si lo percibes como gratificante o digno, entonces la necesidad se convierte en acciones que se convierten en éxito.

La ley de la dirección

Otra causa frecuente de fracaso es la pérdida de liderazgo o la falta de liderazgo en el primer lugar. No se despegaría en un cohete hacia la luna sin trazar el rumbo y no se puede obtener un éxito completo sin trazar el camino para llegar allí. Primero hay que especificar el objetivo, fijar un rumbo y seguir las instrucciones sobre la mejor manera de llegar a él. Un objetivo se convierte en algo sencillo si se establecen sus instrucciones. Hacer un mapa ayuda, pero no sirve de nada si no se siguen las instrucciones. Al igual que cuando montas un juguete para tu hijo, si no sigues las instrucciones del fabricante tardarás más tiempo en montarlo o quizá no lo construyas. Prepárate para seguir las instrucciones.

La Ley de Planificación

La planificación del éxito te prepara para el viaje. Tu plan es tu firma de aprobación para la realización de este objetivo. El éxito es el resultado de la planificación. Lo sé, ya se ha dicho un millón de veces, pero es porque es verdad. Una verdad es siempre una verdad y merece ser repetida. Aproveche la oportunidad para diseñar una estrategia de éxito. Planifique su salida si las cosas van mal. Planifica cada paso del viaje.

La ley de la preparación

Estar preparado te blinda con un trozo de protección. La preparación es la defensa contra cualquier acontecimiento previsible e imprevisible que pueda tener lugar en tu misión para el éxito. La persona más preparada es la que ganará el conflicto y finalmente la guerra.

La ley del crecimiento

La ley del crecimiento es una de las leyes más significativas de Dios. Todo éxito es un ejercicio de crecimiento. El mundo, la población, las carreteras, las ciudades, todo se expande o se estanca y muere. El éxito es un resultado o una acumulación de esfuerzos gastados que lleva a la satisfacción. ¿Acaso eso no suena técnico?

Las leyes naturales gobiernan a los humanos

Estas leyes de Dios, dadas al Hombre son fuerzas innatas preparadas para ser utilizadas. Porque el hombre fue hecho con cualidades semejantes a las de Dios, así sería para ejecutar estas leyes de garantía. En la creación de Dios, los sonidos, los sabores, la vista, el sentimiento, la emoción, la creatividad, la compasión y el placer están regulados para cumplir con todas las exigencias del hombre.

Puede que Dios haya puesto un límite a las percepciones del hombre, pero no ha eliminado el deseo de brillar. Este impulso de éxito lleva a las personas a atravesar la creación a través de su conexión con ella.

La puerta de la oportunidad siempre está disponible

Aunque los beneficios de la vida dependen de las puertas del azar, alguien tiene que abrirlas. No hay una respuesta fácil a todos los problemas del mundo, sólo hay respuestas a las preguntas. La mediocridad sólo priva al hombre de un salario mientras el hombre interior, (el alma), clama por la libertad. Lamentablemente, muchos individuos no tienen ningún deseo de ser exitosos, viviendo vidas de desesperación que son aburridas, monótonas y sin acontecimientos.

Despierta y disfruta de la vida

Nunca se despiertan en su destino hecho por ellos mismos. Conozco a un tipo que murió y lo revivieron. Dijo que fue como despertar por primera vez. Su experiencia de vida se transformó en un abrir y cerrar de ojos. Todo era fresco y nuevo, y vio la vida bajo una luz totalmente nueva.

Gracias a que su entendimiento era del otro lugar, había podido encontrar la posibilidad de otra oportunidad que se le ofrecía. Los colores se volvieron vibrantes, los sonidos eran más nítidos y en cualquier lugar al que se dirigiera veía oportunidades. Antes sólo veía supervivencia donde estaba la posible recompensa. Dios había captado su atención de una manera muy distintiva.

No caigas en los brazos de la autocomplacencia. Haz del éxito tu máxima prioridad.